¿Que es la Diabetes?

¿QUE ES LA DIABETES?



¿Qué es la diabetes?

El cuerpo transforma la mayoría de los alimentos que se ingieren en una forma de azúcar llamada glucosa.

La insulina es una hormona que el páncreas produce, que permite que la glucosa entre a todas las células de su cuerpo para ser usada como fuente de energía.

La diabetes es una enfermedad que ocurre cuando el cuerpo de una persona no produce suficiente insulina o cuando no puede usar la insulina adecuadamente.

Cuando se tiene diabetes, el azúcar se acumula en la sangre en vez de ingresar dentro de las células. Demasiada glucosa en la sangre puede causar problemas de salud graves, enfermedades del corazón y daño en los nervios, en los riñones, en la visión….



¿Cómo se diagnostica la diabetes?

En la mayoría de los casos solo es necesario un simple análisis de sangre para determinar los niveles de glucosa y/o hemoglobina glicosilada (parámetro bioquímico que sirve para valorar, de forma aproximada, si los niveles de glucosa que se han tenido en los 2-3 meses anteriores han sido adecuados).

En otras ocasiones, pueden ser necesarias pruebas más complejas como la prueba de tolerancia oral a la glucosa (PTOG) o sobrecarga oral de glucosa, que consiste en determinar los niveles de glucosa en sangre en ayunas y tras la administración de una solución con glucosa (75 gr. en población general y 50 ó 100 gr. en embarazadas).

Con esta prueba se pretende valorar no solo los niveles basales de glucosa en sangre sino también como maneja nuestro organismo dichos niveles tras la ingesta de alimento.



¿Cuáles son los criterios diagnósticos de la diabetes?

  1. Glucosa plasmática en ayunas > 126 mg/dl (7 mmol/l)

(Ayuno: no ingesta de alimentos al menos en las 8 horas previas)

  1. Glucemia > 200 mg/dl a las 2 horas tras la sobrecarga en la prueba de tolerancia (PTOG).
  2. Hemoglobina glicosilada (HbA1c) > 6.5%.

(Criterio diagnóstico recientemente incorporado por la Asociación Americana de Diabetes (ADA).



¿A qué se le llama prediabetes?

Cuando los niveles de glucosa en sangre no se encuentran dentro de niveles normales pero tampoco son lo suficientemente elevados como para diagnosticar diabetes, se dice que la persona tiene prediabetes,

Se habla de prediabetes cuando: se tiene Glucosa Alterada en ayunas (GAA): glucemia en ayunas de 100 a 125 mg/dl y/o con valores de glucosa a las 2 horas de la sobrecarga oral (PTOG) de 140 a 199 mg /dl).

La ADA considera que un valor de HbA1c del 5.7% al 6.4% es útil para identificar los sujetos con prediabetes.

Algunos daños producidos en el organismo por la diabetes a largo plazo, particularmente al corazón y al sistema circulatorio, comienzan años antes de ser diagnosticada en estadios previos al diagnostico de la misma, tal vez durante la prediabetes.

Prediabetes es sinónimo de tener una tolerancia anormal a la glucosa y también significa riesgo cardiovascular incrementado, pero es en este momento donde mejorando hábitos de vida inadecuados, llevando a cabo una alimentación saludable, actividad física de forma rutinaria y perdiendo peso si tenemos sobrepeso podemos evitar o al menos retrasar la aparición de diabetes.



¿Existen diferentes tipos de diabetes?

La gran mayoría de los casos se engloban en dos grandes grupos: la diabetes tipo 1 y la diabetes tipo 2. A la diabetes que se desarrolla durante el embarazo se denomina diabetes gestacional.

La diabetes secundaria a defectos genéticos, enfermedades del páncreas, infecciones, enfermedades endocrinas o por una medicación, que sea capaz de elevar las cifras de glucosa en sangre (corticoides, tizidas), etc., son poco frecuentes.


¿Qué es la diabetes tipo 1?

  • La diabetes tipo 1 o infantojuvenil (antes Diabetes mellitus insulindependiente), suele aparecer en menores de 30 años.
  • Se debe a la destrucción de las células del páncreas productoras de insulina, lo que ocasiona un déficit importante de la misma, siendo necesario administrarla de por vida.
  • El 5-10% los diabéticos pertenecen a este grupo.

¿Qué es la diabetes tipo 2?

La diabetes tipo 2 o diabetes del adulto (antes Diabetes mellitus no insulindependiente), suele darse en personas de más de 30 años, si bien, el aumento de obesidad infantil y juvenil está haciendo que se diagnostique cada vez en edades más tempranas.

El páncreas produce insulina pero de una manera insuficiente o hay problemas para su aprovechamiento (las células de nuestro organismo no permiten que la insulina introduzca la glucosa en su interior lo que ocasiona un exceso de glucosa en sangre), es lo que se conoce como resistencia a la insulina.

En la diabetes tipo 2 la influencia genética es importante. El riesgo de presentar diabetes o intolerancia a la glucosa en familiares de primer grado de los pacientes diabéticos tipo 2 es alto.

Puede ser tratada con dieta solo o con dieta y antidiabéticos orales si bien puede llegar a necesitar insulina en algún momento de su vida.

Es el grupo mayoritario, representa más del 90-95% de los casos. Su prevalencia está aumentando de forma rápida, en parte debido a los cambios en los hábitos de vida y al aumento de esperanza de vida de la población.

¿Qué es la diabetes gestacional?

La diabetes gestacional se define como la intolerancia a la glucosa que se identifica por primera vez durante el embarazo y suele desaparecer después del mismo.

Puede tener efectos negativos sobre el feto y la fertilidad.

Supone un mayor riesgo de padecer diabetes tipo 2 en el futuro, sobre todo si se aumenta de peso y aparece sobrepeso u obesidad.

Ocurre aproximadamente en el 7% de los embarazos.



¿A qué se debe la diabetes?

Lo mismo que ocurre en la hipertensión las causas de la diabetes no están todavía totalmente aclaradas, intervienen factores de tipo genético y ambientales (tóxicos, virus, sobrealimentación, etc.).

La herencia juega un importante papel sobre todo en la diabetes del adulto, pudiendo ser desencadenada por el sobrepeso, obesidad, sedentarismo, gestación etc.

La diabetes infanto-juvenil puede ser ocasionada por determinados virus o alteraciones del sistema inmune, generalmente en individuos con cierta predisposición genética.



¿Tiene síntomas el hipertenso diabético?

La diabetes tipo 2 al igual que la hipertensión puede mantenerse asintomática durante años por lo que es necesario que todas las personas, especialmente diabéticas, se controlen periódicamente las cifras de presión arterial y viceversa.

En los jóvenes y niños, los síntomas de diabetes suelen ser más claros y llamativos que en los adultos y ancianos, por lo que es frecuente, en estos últimos, que el diagnóstico se haga de una forma casual, al practicarse un análisis rutinario por cualquier otro motivo.



¿Cuáles son los síntomas de los diabéticos?

Síntomas cardinales de la diabetes: se les conoce por las “4 Ps” (polifagia, poliuria, polidipsia y pérdida de peso injustificada).

  • Polifagia (aumento del apetito), lo que se debe a la falta de utilización de los azucares y su eliminación por la orina.
  • Pérdida de peso y cansancio provocada por la no utilización de los azucares y la consiguiente utilización de las grasas como fuente de energía.
  • Poliuria (aumento de la cantidad de orina), el exceso de azúcar en sangre se elimina por el riñón arrastrando una gran cantidad de agua con lo que aumenta la cantidad y la frecuencia de micción.
  • Polidipsia (sed), la pérdida de agua por la orina hace que se tenga necesidad de beber mucho para compensar esta pérdida.

No siempre se dan todos estos síntomas a la vez, en algunos casos, solo aparecen uno o dos de los síntomas comentados, mientras que en otros no se da ninguno y puede ser que la enfermedad se descubra al cabo del tiempo por la aparición de alguna complicación.

Síntomas secundarios más frecuentes:

  • Retraso en cicatrización de las heridas.
  • Picores generalizados o en genitales.
  • Propensión a infecciones de la piel (forúnculos, panadizos).
  • Infecciones en las encías.
  • Alteraciones en la vista.
  • Dolores y hormigueo en las extremidades.

¿Qué consecuencias tiene la diabetes a largo plazo?

La diabetes daña las arterias de todo el organismo acelerando su envejecimiento, dando lugar a la aparición de arteriosclerosis, lo que ocasiona un mayor riesgo de sufrir accidentes vasculares cerebrales, infartos de miocardio y lesiones vasculares periféricas con la consiguiente mala cicatrización de las heridas en extremidades inferiores.

El riñón del diabético con el tiempo va deteriorando su función (nefropatía diabética), con riesgo de sufrir insuficiencia renal crónica y acabar en diálisis.

Pérdida de visión por afectación especifica de los ojos (retinopatía diabética).

Afectación del sistema nervios o (neuropatía diabética), debido a la destrucción de la capa de mielina que envuelve al nervio, lo que da lugar a trastornos de la sensibilidad especialmente en miembros inferiores y en el hombre a impotencia sexual.

Lesiones en la piel.

Problemas de fertilidad si la diabetes está mal compensada.

¿Qué complicaciones agudas puede tener el diabético?

Cetoacidosis, ocurre cuando la combinación de niveles elevados de azúcar en sangre y cantidad insuficiente de insulina en el cuerpo producen un cumulo de ácidos llamados cuerpos cetónicos. Los cuerpos cetónicos son tóxicos.

Se manifiesta por deshidratación severa y alteración de la conciencia Si no se trata, puede conducir al coma diabético e incluso a la muerte.

Afecta principalmente a los diabéticos tipo 1 aunque también puede presentarse en los otros tipos de diabetes.

Hipoglucemia, descenso excesivo de glucosa en sangre que puede ser debida, a que la dosis de insulina o antidiabéticos orales sea excesiva, se omita o retrase alguna toma de alimentos, se haga demasiado ejercicio físico o a la combinación de alguna de estas causas.

Se manifiesta por sudoración, mareo, temblor, debilidad e incluso pérdida de consciencia.

¿Qué daño conlleva la asociación hipertensión-diabetes?

La hipertensión arterial y la diabetes son enfermedades "Hermanadas".

La hipertensión arterial empeora y acelera el daño que la diabetes ejerce sobre las arterias, y como consecuencia de ello existe una mayor posibilidad de sufrir infarto de miocardio, insuficiencia renal, accidentes vasculares cerebrales (trombosis), enfermedad vascular periférica, etc., que incluso puede llegar a ocasionar la muerte del paciente.

Hay que decir que las consecuencias de la diabetes al igual que ocurre con otras enfermedades metabólicas y de la hipertensión pueden ser evitadas o al menos muy atenuadas si se consigue un buen control de ambas enfermedades.



¿Qué grado de control de las cifras de PA se debe conseguir en el diabético hipertenso?

La reevaluación de las ultimas directrices de la Sociedad Europea de Hipertensión recomiendan como objetivo de PA en los diabéticos cifras de 130-139/80-85 mm Hg, intentando lograr los niveles mas bajos de este margen.


¿Se puede prevenir la diabetes?

Prevenir la diabetes infantojuvenil no es fácil, ya que suele venir determinada por factores hereditarios y por factores externos como probablemente una agresión vírica.

Pero en la diabetes tipo 2 o del adulto, donde la genética tiene un papel decisivo también existen una serie de factores desencadenantes muy importantes que son modificables por parte del paciente:

àLa obesidad y el sedentarismo, en muchas ocasiones el aumento de peso en una etapa de la vida va a poner de manifiesto una diabetes que de no haberse producido no hubiera tenido lugar.

àEl estrés y la inestabilidad emocional, pueden ayudar a que se manifieste una diabetes.

¿Se pueden curar la hipertensión y la diabetes?

Tanto la hipertensión como la diabetes en general no se pueden curar, no obstante, mediante el control adecuado de las cifras de glucosa en sangre y de presión arterial se puede evitar o por lo menos retrasar el daño que produce en el organismo.

En un pequeño porcentaje de casos, estas patologías son secundarias a otras enfermedades como el síndrome de Cushing, la ingesta de corticoides en el caso de la diabetes o la presencia de enfermedades renales y vasculares o al consumo de determinadas sustancias como anticonceptivos orales, alcohol a altas dosis o de regaliz en el caso de la hipertensión.

En estos casos, la curación de dichas enfermedades o el cese de la administración de dichas sustancias, se suele acompañar de la desaparición de la patología.


RECOMENDACIONES QUE DEBE SEGUIR EL HIPERTENSO DIABÉTICO

Si usted es un paciente hipertenso y diabético es importante que siga una serie de medidas higiénico-dietéticas generales, que en algunos casos pueden ser suficientes para lograr el control adecuado de la presión arterial y de las cifras de glucosa en sangre, y en otros, al menos van a permitir que las dosis de fármacos antihipertensivos, insulina o antidiabéticos orales que haya que emplear sean mucho menores.

De esta manera conseguimos evitar, retrasar o por lo menos atenuar las complicaciones de las enfermedades y en definitiva, tener una buena calidad de vida presente y futura.

  • Controle sus cifras de tensión arterial. El objetivo para usted será: 130-139 de tensión máxima y 80-85 mm Hg de tensión mínima, intentando lograr los niveles más bajos de este margen.
  • Evite el exceso de peso. Se debe vigilar periódicamente ya que a menudo el paciente diabético es además obeso y se ha comprobado que el exceso de peso se acompaña de una presión arterial más alta.
  • Mantenga una alimentación adecuada. La dieta de una persona diabética es básicamente la dieta equilibrada y sana que debería seguir cualquier persona. La diferencia está en que quien padece la diabetes debe seguirla siempre y teniendo en cuenta algunas limitaciones.

ð  Reparta los alimentos a lo largo del día evitando saltarse alguna comida, por lo tanto debe usted comer 6 veces al día (desayuno, media mañana, comida, merienda, cena y al acostarse para evitar una bajada nocturna de azúcar).

ð  Disminuya el consumo de azúcares.

ð  Reduzca el contenido de grasas de origen animal y sustitúyalas por grasas vegetales como el aceite de oliva o por grasas de pescado. Así ayudará a disminuir sus cifras de presión arterial, a y a elevar los niveles de colesterol-HDL (“colesterol bueno").

ð  Aumente el contenido de fibra de la dieta lo que hace que la digestión de los alimentos se enlentezca y por lo tanto la absorción de los hidratos de carbono. Ayudará a un mejor control de la tensión y de peso, favoreciendo así mismo el ritmo intestinal.

ð  Reduzca el consumo de sal de las comidas ya que el exceso de la misma aumenta la tensión arterial, no olvide, la principal fuente de sodio es la sal común pero también muchos de los conservantes que tienen los alimentos prefabricados.

  • Disminuya el consumo de alcohol. Un consumo excesivo de alcohol se asocia a una mayor incidencia de hipertensión y en el diabético su uso está desaconsejado por la cantidad de calorías "vacías" (no tienen valor nutritivo), que aporta. Pueden favorecer la aparición de hipoglucemia nocturna.

Sin embargo, hay algunos estudios que indican que un consumo moderado (nunca más de 1 ó 2 raciones al día), puede reducir algo el riesgo cardiovascular. Se considera que una ración es una cerveza de 333 cc. o una copa de vino, o unos 40 cc. de cualquier licor.

  • Haga ejercicio físico. La práctica de ejercicio físico moderado y diario provoca un descenso de la glucosa en sangre al ser utilizada por el músculo como fuente de energía por lo que mejora el control glucémico y resulta beneficioso para disminuir la presión arterial, el colesterol y controlar el peso.
  • Recuerde, el corazón es un músculo y como cualquier otro músculo, se mantiene fuerte si se realiza ejercicio de forma regular. Lo ideal sería realizar algún tipo de ejercicio físico durante al menos 30 minutos al día. Simplemente, caminar media hora al día sin detenerse y a buen ritmo es un ejercicio excelente.
  • No debe fumar en ningún caso. El tabaco aumenta de forma considerable el daño que sobre los vasos ejercen la hipertensión y fundamentalmente la diabetes, agravándolo y acelerándolo de forma muy importante (cada cigarro que fuma un diabético equivale a 6 en una persona sana en cuanto al riesgo vascular se refiere).

La nicotina se considera que es la principal causa de enfermedad cardiaca que es posible modificar. Además de disminuir el riesgo de enfermedades cardiacas y accidente vasculares cerebrales, también va a ganar en salud con respecto a enfermedades pulmonares y cáncer de pulmón, laringe o de vejiga.

  • Conozca sus cifras de colesterol. El colesterol es un tipo de grasa que se encuentra circulante en la sangre. Los niveles de colesterol HDL o "colesterol bueno" son protectores mientras que los de colesterol LDL o "colesterol malo" si supera los límites de la normalidad se acumula en la pared de las arterias contribuyendo a la producción de arterioesclerosis e incluso puede llegar a obstruirlas (trombosis), con el riesgo de que los eventos cardiacos o cerebrales aumenten.
  • Cuidado con los ojos. Para prevenir o tratar estas complicaciones deben ser revisados por un oftalmólogo una vez al año.
  • Cuidado con los pies. Es importante mantener una buena higiene y seguir los consejos del equipo sanitario, una simple herida puede dar lugar a grandes complicaciones.
  • Procure llevar una vida relajada y tranquila. El estrés provoca que se liberen al torrente circulatorio unas hormonas, las llamadas catecolaminas, que suponen una importante sobrecarga para el corazón, puede contribuir a la elevación de las cifras de presión arterial y glucosa en sangre y aumentar el riesgo de infarto.

El estrés se puede manifestar con cefaleas, depresión, ansiedad, palpitaciones, inquietud, cansancio fácil, irritabilidad, tensión muscular, dificultad para concentrarse, alteraciones del sueño. Ciertas estrategias de reducción del estrés puede ayudar a prevenirlo. En algunas personas puede ser necesario ayuda psicológica o psicoterapia.

  • Autocontrol. Todo diabético debe aprender a conocer y controlar su enfermedad autoanalizándose en casa, pero no tendrá valor alguno si, al mismo tiempo, no realiza correctamente el tratamiento prescrito.
  • Dosis bajas de ácido acetilsalicílico. La diabetes supone un riesgo aumentado de que la sangre coagule y se formen trombos que impidan el riesgo sanguíneo. La dosis baja de ácido acetilsalicílico recomienda por la Asociación Americana de Diabetes (ADA), disminuye la formación de trombos, disminuyendo el riesgo de ataques cardiacos, trombosis cerebrales y de amputaciones de las piernas. Antes de automedicarse pregunte a su médico.

Errores más frecuentes en el diabético

  • Los responsables del control de su enfermedad son otros y no USTED mismo.
  • La anormalidad del peso, colesterol y tensión arterial no son motivos para preocuparse.
  • Si la enfermedad no presenta síntomas, no existe tal enfermedad.
  • Cuando cicatrizan sin retraso las heridas la diabetes está bien controlada.
  • Si no nos han prescrito insulina, no la necesitaremos a lo largo de nuestra vida.
  • Cuando iniciamos el tratamiento con insulina tiene que ser de por vida, ya no se puede cambiar nuevamente a antidiabéticos orales.
  • La dieta del diabético debe ser aburrida por obligación.
  • La fruta no tiene calorías por lo que no es necesario su control.
  • Para endulzar se puede utilizar la fructosa o el sorbitol, no suben la glucosa.
  • El fumar no perjudica al diabético más que a cualquier otra persona.