Situaciones Especiales

HIPERTENSIÓN ARTERIAL


SITUACIONES ESPECIALES

ESTRÉS E HIPERTENSIÓN

¿Puede el estrés ser causa de hipertensión arterial?

Algunos subgrupos de personas con antecedentes familiares de hipertensión podrían resultar más sensibles al efecto del estrés y contribuir éste al desarrollo de hipertensión en el futuro.

¿Sirven las técnicas de control de estrés para controlar la presión arterial?

La relajación es una técnica de autocontrol del sistema nervioso que puede ser utilizada como ayuda para el control de la hipertensión arterial.

CIRUGIA E HIPERTENSIÓN

La situación ideal es la de control de las cifras de presión con tratamiento, al menos durante tres semanas previas a la intervención. No obstante, si esto no es posible, informar al cirujano y al anestesista de la condición de hipertenso, permite que se elijan tratamientos adecuados a cada momento.

IMPOTENCIA E HIPERTENSIÓN ARTERIAL

La hipertensión se considera una enfermedad que no produce síntomas, sin embargo, una posible complicación de la enfermedad o de su tratamiento, es la disfunción eréctil, término mejor utilizado que el de impotencia.

¿Qué es la disfunción eréctil?

La incapacidad para alcanzar o mantener una erección suficiente que permita una relación sexual satisfactoria. Este trastorno no tiene nada que ver con la falta de apetito sexual, la ausencia de placer u orgasmo en la relación, o la eyaculación rápida o retardada.

¿Es frecuente la disfunción eréctil en el paciente hipertenso?

Se estima que el 14% de los hipertensos tratados con hipotensores presentan este problema en algún momento de su vida, bien por su propia hipertensión o por los tratamientos utilizados.

GINECOMASTIA E HIPERTENSIÓN ARTERIAL

Para el especialista en hipertensión, la presencia de glándula mamaria en el hombre, ginecomastia, es un hallazgo físico que aporta una pista sobre una causa secundaría de hipertensión o sobre una reacción adversa a un tratamiento antihipertensivo.

SINDROME DE APNEA DEL SUEÑO E HIPERTENSIÓN

El síndrome de apnea del sueño o SAS es, junto con el insomnio, uno de los trastornos nocturnos más frecuentes. Afecta a un 2 - 4 % de la población adulta, fundamentalmente a varones.

Consiste en episodios repetidos de obstrucción de la vía aérea superior, con pausas respiratorias, durante el sueño. Estas pausas provocan frecuentes descensos de la oxigenación y despertares transitorios, dando lugar a un sueño interrumpido, poco reparador.

Se ha observado que hasta el 50 % de personas con SAS tienen hipertensión arterial, y que el 30 % de los hipertensos tienen un SAS.

Las apneas repetidas producen un incremento de la tensión arterial durante la noche.

HIPERTENSIÓN Y CONDUCCIÓN DE VEHÍCULOS

La legislación española prohíbe la conducción de vehículos con cifras tensionales superiores a 200/120 mmHg o cuando existe daño visceral que dificulte la conducción.

La persona hipertensa con tratamiento, en situación estable puede conducir sin riesgo.